Y así comenzó su travesía. Los Guerreros de la Luz estaban sorprendidos por la gran misión que se les había encomendado. Ni siquiera sabían para qué servían los cuatro cristales que llevaban en sus manos... Esos mismos cristales que alguna vez, hacía mucho tiempo, habían brillado tan intensamente. El momento de partir había llegado... Era el momento de quitar el manto de oscuridad para que la luz volviera a iluminar el mundo...

Publicada por

Esta frase le gusta a

La frase ha podido ser editada después de que se haya enviado a moderación.

Comentarios

No hay mensajes